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"Recomendaciones
sobre Vacunas"
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Dr. Carlos González de la Cuesta.
Unidad de Alerxia.
Complexo Hospitalario Ourense.
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La vacuna alergénica es el único tratamiento capaz de
modificar la evolución de su enfermedad alérgica. Aunque,
no todos los pacientes mejoran siempre, beneficia a
la mayoría (80%), y en muchas ocasiones puede producir
la desaparición de la enfermedad. Ese efecto puede mantenerse
durante varios años una vez suspendida y a veces para
siempre
Las vacunas más frecuentes en Galicia son las de ácaros
D. pteronyssinus y las de pólen de gramíneas.
Al principio del tratamiento uno debe combinar la vacuna
con otros medicamentos. Pero al cabo de un tiempo, estos
pueden ser reducidos o eliminados. Siendo necesarias
las otras medicinas de forma ocasional.
Las vacunas son consideradas un tratamiento seguro,
aunque no siempre sientan bien. Para la mayoría de los
pacientes (85%), la única incomodidad que produce es
el pincharse en el brazo. Pero, de forma excepcional
(4% de los pacientes), la vacunación puede producir
un cuadro alérgico, generalmente reproduciendo los síntomas
respiratorios del paciente, que responden rápidamente
al tratamiento. Lo que si es relativamente frecuente
(11% de los pacientes), es la aparición de una inflamación
local molesta, que nos obliga a tomar un antihistamínico
antes de la vacuna o a reducir su dosis.
Pese a ser, por lo tanto, un tratamiento muy seguro,
es importante seguir las siguientes recomendaciones,
para mejorar su tolerancia:
La
vacuna debe administrarse siempre en un Centro Sanitario
y por personal sanitario. Nunca en el domicilio del
paciente.
Uno
debe estar libre de síntomas de forma habitual, antes
de su administración. En caso de no ser así, debe
ponerse en contacto con su alergólogo para ajustar
el tratamiento con las otras medicinas.
Debe
retrasarse unos días su administración si: (a) infección
respiratoria. (b) agravamiento de su enfermedad alérgica.
(c) Si ha recibido una vacuna con virus vivos (triple
vírica) en los 10 últimos días.
Se
debe respetar la pauta de dosificación, establecida
por su especialista en alergia. Ajustándola de acuerdo
con él, en caso de interrupción prolongada.
En
caso de precisar 2 vacunas. Por ejemplo ácaros y gramíneas.
Deben separarse su administración en al menos 2 días.
Después
de la administración de la vacuna, debe permanecer
en el Centro Sanitario, al menos 30 minutos.
Debe
evitarse la realización de ejercicio físico violento
y tomar baños de agua caliente o saunas, en las 3
horas siguientes a su administración.
Si
se le prescribe un medicamento betabloqueante, como
tratamiento para la tensión arterial o glaucoma, debe
ponerlo en conocimiento de su alergólogo. Puesto que,
en este caso, la vacuna no puede ponerse.
En
caso de embarazo, debe ponerse en contacto con su
alergólogo, para que le indique la actitud a seguir.
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