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"Urticaria
y Angiodema"
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Dra. Pilar Iriarte Sotés.
Especialista en Alergología.
Hospital arquitecto Marcide. Ferrol.
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La urticaria y el angioedema son trastornos muy frecuentes
en la población general, afectando al 20-25% de todas
las personas en algún momento de su vida. El 50% presenta
ambos procesos, el 40% únicamente urticaria y el 10%
sólo angioedema. A pesar de lo que muchos médicos
y pacientes piensan, la mayor parte no obedecen
a una causa alérgica.
Constituyen uno de los motivos de consulta por lesiones
cutáneas más frecuentes, tanto a nivel de Atención
Primaria como en especializada (Dermatología, Alergología)
e incluso en los Servicios de Urgencias.
La urticaria se caracteriza por la aparición en cualquier
parte del cuerpo de habones rojos o pálidos, de tamaño
y forma variable y sin superficie descamada. Los habones
pueden permanecer aislados o coalescer formando placas.
Estas lesiones suelen ser pruriginosas y se resuelven
en minutos o pocas horas, recuperando la piel su aspecto
original. El angioedema ("hinchazón") es una variante
de urticaria en la que la afectación se localiza en
la dermis profunda y tejido subcutáneo. Se caracteriza
por áreas edematosas localizadas, de bordes difusos,
generalmente no pruriginosas que pueden resultar ligeramente
dolorosas. Afecta preferentemente a párpados, labios,
lengua, genitales, manos, pies y, raras veces, laringe,
tracto gastrointestinal o vejiga. Las lesiones se
resuelven en pocas horas, persistiendo en ocasiones
de dos a tres días.
Estos trastornos se clasifican según su duración en:
Agudos
cuando los síntomas duran menos de 6 semanas.
Crónicos
que incluyen la presencia de ronchas o angioedema
("hinchazón") durante más de 6 semanas.
Aunque pueden aparecer a cualquier edad. La forma
aguda aparece con más frecuencia en niños y adultos
jóvenes, y la crónica en adultos, sobre todo mujeres
de mediana edad.
Posibles causas de urticaria/angioedema:
1. Medicamentos.
2. Alimentos.
3. Picaduras de insectos (abejas, avispas...).
4. Agentes de contacto (látex, plantas, alimentos,
saliva y epitelio de animales...) e inhalados (pólenes...).
5. Agentes físicos (calor, frío, presión, vibración,
agua, sol, ejercicio...).
6. Infecciones .
Las imágenes anteriores muestran
lesiones típicas de urticaria, en las que se observa
diversidad de tamaños y formas.
La asociación de urticaria con enfermedad sistémica
subyacente no es muy frecuente. No obstante se ha
descrito en el contexto de:
1. Enfermedades del tejido conectivo (lupus
eritematoso sistémico, dermatomiositis...)
2. Enfermedad del suero, crioglobulinemia
3. Hipertiroidismo, hipotiroidismo
4. Neoplasias
5. Mastocitosis.
En nuestra práctica clínica los agentes que con más
frecuencia encontramos como responsables de urticaria
aguda son medicamentos (penicilina, analgésicos-antiinflamatorios
como Aspirina®, Nolotil®,...) y alimentos (marisco,
leche, huevo, frutas, frutos secos...).
En la urticaria crónica, en muchos casos (80%) no
es posible hallar el agente causal de ahí que sea
considerada como idiopática. Del otro 20% de pacientes,
un 15% corresponde a urticarias por agentes físicos.
Las infecciones, alimentos, medicamentos, neoplasias,
etc. son muy infrecuentes como causantes de urticaria
crónica.
En todo paciente que presente angioedema recurrente
se debe tener en cuenta la posibilidad de angioedema
hereditario por déficit de C1inhibidor (ver reportaje
de la Dra. Carmen Marcos).
En adultos con episodios de angioedema recidivante
pueden estar implicados medicamentos antihipertensores
del grupo de los inhibidores de la enzima convertidora
de la angiotensina (IECAs) como captopril, enalapril,
lisonipril, quinapril... y menos frecuente los antagonistas
de los receptores de la angiotensina (ARA II) como
candesartán, eprosartán, irbesartán, losartan...
Angioedema palpebral.
Placa de angioedema en brazo.
El enfoque es diferente según se trate de una urticaria
aguda o crónica. En principio y salvo que el paciente
lo relacione con algo en concreto (alimentos, medicamentos,
etc.), un episodio agudo no precisa de exhaustivos
estudios, ya que al menos un 20% de las personas sanas
pueden padecer una urticaria a lo largo de su vida,
que no vuelve a repetirse, y que con un tratamiento
a base de antihistamínicos se resuelve definitivamente.
El estudio a realizar debe ir dirigido por una historia
clínica detallada y la exploración física. Si el diagnóstico
cutáneo es dudoso debe practicarse una biopsia cutánea.
Las pruebas diagnósticas adicionales dependen de la
información obtenida por la exploración inicial del
paciente.
El enfoque más eficaz estriba en la identificación
y eliminación de los agentes causales. Por ejemplo,
en los pacientes con erupciones por medicamentos o
alimentos, la evitación de estas sustancias es curativa.
Si se sospecha de un medicamento debe guardarse
el prospecto o anotar su nombre.
En el caso de las urticarias por agentes físicos debemos
explicar los factores desencadenantes. Esto facilita
que el paciente modifique su estilo de vida. Así a
quienes padecen urticaria por frío (urticaria a frígore)
se les advierte que deben evitar el baño en agua fría;
durante los meses fríos tienen que protegerse utilizando
guantes, abrigo, calcetines largos, bufanda; deben
evitar la ingesta de bebidas frías. En caso de cirugía,
hay que adecuar la temperatura del quirófano.
En los casos de urticaria /angioedema crónica en los
que no conocemos su causa (como hemos comentado 80%
de los casos), es necesario tratamiento farmacológico
que aunque no es curativo mejora el prurito y las
manifestaciones estéticas asociadas a estas erupciones.
El tratamiento de elección de la urticaria son los
antihistamínicos-H1 (cetirizina, levocetirizina,
loratadina, desloratadina, ebastina, mizolastina,
fexofenadina, hidroxicina, dexclorfeniramina...) Se
toma 1 dosis al día y en ocasiones administramos 2
antihistamínicos diferentes (uno con desayuno y otro
con cena). En los casos de angioedema generalmente
se asocia al antihistamínico un antileucotrieno (montelukast).
En algunas ocasiones es preciso administrar corticoides
orales (deflazacort, prednisona, metilprednisolona...)
en tandas cortas, sobre todo cuando se asocia o hay
angioedema. La duración y frecuencia de este tratamiento
requiere supervisión médica.
¿Qué debe hacer si tiene urticaria?
1. Si conoce la causa evitarla.
2. Si es aguda, en principio, no hay que darle
importancia y bastará con el tratamiento que le aconseje
su médico.
3. Si es leve, aguda o crónica, el tratamiento
se basa en la toma de antihistamínicos. En ocasiones
habrá que añadir otros tratamientos más "fuertes"
que su médico le prescribirá.
4. En aquellos casos de gravedad por su localización
(vía aérea superior con ahogo) o por la afectación
de varios órganos deberemos administrar adrenalina.
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| Todo
paciente con riesgo de presentar
reacciones sistémicas severas
debe ser instruido por su médico
y/o especialista en alergia
en el manejo adecuado de la
adrenalina. En España está comercializado
el Adreject (autoinyector de
adrenalina) que permite la administración
de dosis de una forma sencilla
y cómoda para el paciente. |
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¿Qué debe saber si tiene una urticaria crónica?
1. Es necesario por parte de su médico una
explicación detallada. Hay que tener en cuenta los
factores psicológicos ya que está demostrado que exacerban
las urticarias, aunque no hay pruebas concluyentes
de que puedan ser la única causa.
2. Una vez descartada una posible alergia alimentaria,
la dieta influirá poco o nada en la evolución del
cuadro.
3. Si la analítica es normal y por la historia
clínica no se sospecha ninguna entidad clínica, debe
saber que no está causada por una enfermedad subyacente.
Tampoco la causan situaciones de estrés, infecciones
ocultas, etc. La causa es una disfunción de su sistema
inmune y no hay ningún factor externo responsable
de los brotes.
4. Al no conocer el mecanismo íntimo, no existe
tratamiento causal; cualquier tratamiento paliará
los síntomas y, por lo tanto reaparecerá la urticaria
al suspenderlo y el hecho de que al suspenderlo reaparezca
no supone por lo tanto un fracaso terapéutico.
5. En ocasiones se requiere tiempo y varias
alternativas terapéuticas para encontrar el tratamiento
al que va a responder.
6. Una vez establecida la pauta más eficaz,
no debe suspenderse al desaparecer los habones. Al
ser una enfermedad crónica, la terapéutica será eficaz
si se toma de forma regular; no es correcto tratar
una urticaria crónica con dosis de choque o pautas
que se interrumpen, hay que prolongar el tratamiento
durante varios meses antes de suspenderlo.
7. Debe acostumbrarse a convivir con ella.
Es una entidad que cursa con remisiones por largos
años tras brotes también largos de duración.
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