Reportajes

El mar y las enfermedades alérgicas

mar01

Entramos en la primavera, de nuevo se habla del efecto de la estación sobre los pacientes alérgicos, refiriéndose a aquellas personas que por ser alérgicas al polen pasaran un mal rato en esta época. Pero la primavera se asocia también con un aumento de actividades al aire libre, donde los deportes náuticos congregan a cientos de personas que practican las múltiples posibilidades que el mar nos da. Pocas veces se habla de cómo puede influir el mar y las actividades relacionadas con el mar en las enfermedades alérgicas, por lo que en este artículo vamos a hacer una breve revisión sobre esta relación.

buceo01

El mar como condicionante de las enfermedades alérgicas

Por su proximidad y capacidad de suavizar el clima, el mar condiciona la exposición a alérgenos ambientales que nos rodea. La elevada humedad y su efecto modulador de las temperaturas propician el crecimiento de los ácaros del polvo, de forma que en Galicia éstos están presentes en todos los hogares y en grandes cantidades. Es tal la exposición a estos seres microscópicos y a sus alérgenos, que en nuestra región los ácaros son la causa principal de enfermedad alérgica respiratoria, muy por encima de los pólenes, a pesar de que éstos son, a nivel mundial, la causa más importante de alergia. Hasta el 80% de los pacientes gallegos que sufren alergia respiratoria están sensibilizados a los ácaros. Esta alergia se manifiesta en forma de Rinoconjuntivitis Alérgica, generalmente perenne, que cursa con picor y obstrucción de nariz, secreción blanca o transparente, pérdida de olfato, estornudos en salvas, a veces con picor e irritación ocular, prácticamente los mismos síntomas que los de un “catarro simple” con la diferencia de que la alergia es constante o recurrente y que cursa sin fiebre. Además, la alergia a los ácaros también se asocia al desarrollo de asma, mucho más que la alergia al polen. En este caso los principales síntomas son ataques de tos, generalmente seca, con dificultad respiratoria y ruidos en el pecho, generalmente pitidos, y que son más marcados por la noche al acostarnos, o por la mañana al levantarnos, también cuando hacemos un esfuerzo o nos exponemos a un olor irritante. Nuevamente es posible la interpretación de estos episodios como “bronquitis de repetición” por lo que el tratamiento se dirige a combatir una supuesta infección y no a una reacción de hipersensibilidad como lo que realmente es la enfermedad alérgica.

Otro tipo de alergia relacionada con los ácaros y con el mar es la alergia al marisco. Galicia es la zona de España con más alta prevalencia de esta alergia, lo que tiene que ver no sólo con el consumo del mismo, sino también con la sensibilización a los ácaros del polvo, los cuales comparten con el marisco ciertos alérgenos que pueden dar lugar a fenómenos de “reactividad cruzada” con los mismos.

Cuando hablamos de alergia al polen, la entrada de frentes húmedos y lluvia en la época de polinización barre el aire de polen, por lo que la concentración de éste en el aire de Galicia es muy inferior al que hay en la meseta. Por lo tanto el número de pacientes y la gravedad de sus síntomas es mucho menor en Galicia si se compara con zonas de clima continental. De ahí la recomendación de traslado a la costa en casos de personas con alergia al polen.

Otro aspecto a destacar respecto a la alergia al polen y el mar es que en la zona costera de Galicia crece una planta, la Parietaria Judaica, una urticácea, que es responsable de un número significativo de sensibilizaciones entre personas adultas que viven en la zona costera, no así en el interior. La peculiaridad de esta planta es que su periodo de polinización es muy prolongado y, aunque produce más molestias en primavera y verano, éstas pueden durar desde el inicio de la primavera hasta el invierno.

Algunas enfermedades alérgicas que se producen o se agravan en el mar:

Al margen de lo referido anteriormente, hay ciertas enfermedades cuya evolución o síntomas pueden estar condicionado de alguna manera por el contacto con el mar.

La urticaria por frío: Se trata de una enfermedad de origen desconocido, generalmente benigna y pasajera, que consiste en la aparición de ronchas y picor cutáneo tras la exposición al frío. Ocurre típicamente al salir al exterior después de estar en un sitio caliente, o después de sudar, al enfriarnos. Si la exposición al frío es intensa y prolongada pueden ocurrir reacciones más graves que afecten no solo en la piel, sino a otros órganos, dando lugar a cuadros que pueden ser generalizados (mareo, dificultad para respirar, hipotensión…), que incluso pueden llegar a comprometer la vida. En estos casos el mar se torna peligroso. Si la persona que sufre esta enfermedad se zambulle en el agua fría de forma repentina, puede sufrir una reacción aguda generalizada que haga que se maree, e incluso pierda el conocimiento, lo que puede tener un efecto fatal. Esta enfermedad puede estar detrás de algunos casos de ahogo de causa no explicable. Existen otras formas de urticaria, como la urticaria acuagénica o la urticaria solar, muy infrecuentes, que también pueden empeorar en el mar.

La alergia a la medusa y la anémona de mar: El mar también es portador de agentes que pueden ser causa de reacciones tóxicas y alérgicas. Ejemplos son la medusa y la anémona de mar. Cuando contactamos con ellas es habitual sufrir ronchas y picor en la zona de contacto con los tentáculos, debido a las sustancias urticantes presentes en los mismos. Sin embargo pueden darse casos de reacciones generalizadas, que pueden afectar a otros órganos y a distancia de la picadura, que son secundarias a una reacción alérgica al veneno de estos celentéreos.

buceo02

La alergia a los cebos de pesca: Una forma de alergia rara, pero muy vinculada al mar y a sus actividades, es la alergia a los cebos de pesca o a la “miñoca”. En los casos más leves se trata de personas que al manipular la miñoca, sufren picor y ronchas en la zona de contacto, mientras que si la sensibilización es fuerte, pueden llegar a desarrollar alergia respiratoria en forma de rinoconjuntivitis y ataques de asma, que pueden ocurrir incluso si están en las proximidades de alguien que manipula el cebo, por inhalación de alérgeno, aunque no lleguen a tocarlo directamente. En nuestra experiencia, esta alergia puede ser tan intensa e incapacitante que obligue a un cambio de actividad, muy a pesar de los que la sufren.
Influencia positiva del mar en algunas enfermedades alérgicas

En el lado positivo de la balanza me gustaría hacer varias consideraciones acerca del beneficio que produce el mar o actividades acuáticas en algunas enfermedades alérgicas.

Destacaría en primer lugar el papel beneficioso del mar en una enfermedad tan frecuente como la Dermatitis Atópica. Es conocido que los niños atópicos mejoran de su eccema en los meses de verano, lo que tiene que ver con el efecto beneficioso de la exposición moderada al sol, recordemos aquí que sol es inmunomodulador (de hecho en pacientes con Dermatitis atópica grave existe la fototerapia como alternativa de tratamiento), y también a una menor exposición a alérgenos ambientales en esos meses.

El agua del mar también es beneficiosa para la rinitis, no sólo alérgica, sino también en la rinosinusitis crónica no alérgica. Aparte de la mejoría referida para pacientes con alergia a polen, cabe destacar que el agua del mar tiene propiedades que la hacen útil en estos pacientes al actuar como una fuente de limpieza y barrido de alérgenos y secreciones, de tal manera que el agua de mar (o similares) está presente en las farmacias como complemento para el tratamiento de estas personas.

Otra ventaja muy relevante de contar con el mar en Galicia, es la posibilidad de realizar actividades al aire libre, de forma que la exposición a alérgenos, tanto de interior como de exterior, sea muy baja.

Actividades acuáticas como la natación, la vela, el remo, el surf, la pesca, etc. se realizan en un ambiente relativamente hipoalergénico, favoreciendo un mejor control de la enfermedad. Si a esto le sumamos el hecho de que estos deportes requieren en su mayor parte esfuerzos aeróbicos, por lo tanto menos generadores de asma, entenderemos el alto grado de recomendación de su práctica para personas alérgicas en general.

Dr. Antonio Parra Arrondo

Alergólogo

Dr. Antonio Parra Arrondo

[ + Info ]