Reportajes

Asma Alérgico

¿QUE ES EL ASMA?

El asma es una enfermedad que se caracteriza porque el que la padece presenta episodios de dificultad respiratoria y ruidos torácicos agudos llamados sibilantes.
La mayoría de los pacientes (80%) presentan síntomas nasales asociados (estornudos, moco nasal acuoso y obstrucción nasal. Es frecuente que el paciente comience con los síntomas nasales y posteriormente, en el transcurso de su enfermedad, presente los síntomas bronquiales.
El asma puede ser alérgico (causado por un alergeno) o no alérgico. El asma alérgico se produce porque la persona respira la sustancia alergénica (ácaros, pólenes, etc.) y, la acción de la inmunoglobulina IgE específica, que reconoce el alergeno, provoca que los músculos bronquiales se contraigan y se inflame la mucosa bronquial, dificultándose, por lo tanto, el paso del aire por las vías respiratorias.
Se considera que padece esta enfermedad alrededor de un 10% de la población.

¿QUE PRODUCE EL ASMA?

La causa más frecuente de asma es la alergia respiratoria, sobre todo en el asma de niños o personas jóvenes, de menos de 50 años de edad.
Se considera que aproximadamente 3 de cada 4 pacientes tienen asma por la alergia. En Galicia la causa más frecuente de asma es la alergia a los ácaros del polvo doméstico.
El motivo por el que una persona padece una alergia respiratoria es porque ha heredado esta predisposición de sus ancestros. Se considera que, aproximadamente, si uno de los padres tiene alergia respiratoria, la probabilidad de expresar una alergia respiratoria es del 25%, si los dos padres tienen alergia respiratoria, del 50% y si los dos padres tienen asma del 70%. Muchas veces las infecciones respiratorias ponen en marcha la enfermedad o la agravan.

¿CUALES SON LOS ALERGENOS MÁS FRECUENTES?

Los alergenos que producen el asma alérgico con más frecuencia en Galicia son los ácaros del polvo de casa, seguidos por el polen de gramíneas. Otros alergenos que producen asma con frecuencia son los ácaros de almacenamiento, el gato y el polen del abedul en Orense y el de Parietaria en la costa. Aproximadamente, si uno tiene alergia a los ácaros la probabilidad de tener asma es del 50% y si uno tiene alergia a polen de gramíneas del 20%. La frecuencia de asma en los alérgicos a ácaros es mayor y el asma suele ser de mayor severidad, puesto que el paciente está expuesto al alergeno todo el año. En cambio, el paciente alérgico a gramíneas solo está expuesto al alergeno en primavera-verano, por lo que descansa el resto del año y, por lo tanto, el asma suele ser de menor severidad. El gato es un animal muy alergénico por lo que es frecuente que produzca asma en aquellas personas que tienen una condición alérgica y que conviven estrechamente con el animal. El perro también produce asma con frecuencia. El hámster es otro animal de compañía causante de asma que suele ser de bastante severidad. Curiosamente suelen ser las madres, las que acaban cuidando al hámster las que presentan el asma.

Dentro de los alergenos que producen asma en el trabajo, los que más frecuentemente dan problemas son los ácaros de almacenamiento que viven en el heno almacenado y la harina de trigo. El látex de los guantes de goma es una causa frecuente de asma en la zona pizarrera del Barco de Valdeorras, en la provincia de Orense. También, es relativamente frecuente el asma por exposición a poliuretanos en pintores.

¿COMO SE DIAGNOSTICA EL ASMA ALERGICO?

El diagnóstico del asma alérgico se realiza correlacionando los síntomas que relata el paciente con las exploraciones que realiza el alergólogo. El asma se confirma con la realización de la medición de la función de las vías aéreas (espirometría). La alergia se diagnostica mediante las pruebas cutáneas y la medición, mediante análisis de sangre, de la inmunoglobulina E específica de alergeno. Ocasionalmente, se precisan pruebas complementarias más sofisticadas.

¿COMO SE TRATA EL ASMA ALERGICO?

Para los alergólogos existen 4 pilares en el tratamiento integral del asma alérgico: educación del paciente, evitación del alergeno, medicamentos y vacunas alergénicas.

EDUCACIÓN: Un paciente con asma debe conocer su enfermedad, saber como evitar sus desencadenantes y, sobre todo, saber como tratarse en el caso de una agudización.

EVITACION DEL ALERGENO: Si el alergeno puede ser evitado completamente esto conduce a la desaparición de la enfermedad. Cuanto menos tiempo de evolución de la enfermedad esto es más probable. Con frecuencia ocurre en las personas alérgicas a animales de compañía. Si el paciente saca al animal (gato, perro, hámster) de casa, la norma es la desaparición de los síntomas, salvo que vuelva a exponerse al animal.

MEDICAMENTOS: Los medicamentos más usados para el tratamiento del asma son los broncodilatadores y los corticoides. La vía de administración más utilizada es la inhalada. Generalmente, se suelen usar, para controlar la enfermedad, los broncodilatadores de larga duración y los corticoides combinados en un único inhalador, administrado 1-2 veces por día. Los antileucotrienos son antiinflamatorios que se administran por vía oral para tratar el asma. Pueden ser utilizados solos o asociados a inhaladores.

VACUNAS ALERGENICAS: Cuando el alergeno no puede ser evitado, como es el caso de los ácaros domésticos o los pólenes, el paciente puede precisar ser vacunado, para mejorar su enfermedad. Las vacunas alergénicas son el único tratamiento capaz de modificar la evolución del asma alérgico. La mayoría de los pacientes mejoran (75%) y muchos de ellos quedan libres de síntomas. El paciente más respondedor suele ser el paciente joven con un asma leve y de pocos años de evolución. Por ello, es importante comenzar la vacuna lo antes posible. Una de las ventajas de las vacunas alergénicas es la persistencia de su efecto una vez suspendida. Si el paciente mejora y la vacuna se mantiene un tiempo suficiente (entre 3-5 años), el beneficio de la vacuna suele perdurar al menos 5 años en el 75% de los pacientes.

RECOMENDACIÓN FINAL:

Una persona con asma debe buscar siempre una valoración por un alergólogo. Sobre todo, en el caso de que se trate de una persona joven (menos de 50 años) o en el caso de que el paciente relacione sus síntomas con un desencadenante alergénico.