Reportajes

Recomendaciones sobre Vacunas

Recomendaciones para el paciente en vacunación inyectable para la Alergia Respiratoria.

La vacuna alergénica es el único tratamiento capaz de modificar la evolución de su enfermedad alérgica. Aunque, no todos los pacientes mejoran siempre, beneficia a la mayoría (80%), y en muchas ocasiones puede producir la desaparición de la enfermedad. Ese efecto puede mantenerse durante varios años una vez suspendida y a veces para siempre

Las vacunas más frecuentes en Galicia son las de ácaros D. pteronyssinus y las de pólen de gramíneas.

Al principio del tratamiento uno debe combinar la vacuna con otros medicamentos. Pero al cabo de un tiempo, estos pueden ser reducidos o eliminados. Siendo necesarias las otras medicinas de forma ocasional.

Las vacunas son consideradas un tratamiento seguro, aunque no siempre sientan bien. Para la mayoría de los pacientes (85%), la única incomodidad que produce es el pincharse en el brazo. Pero, de forma excepcional (4% de los pacientes), la vacunación puede producir un cuadro alérgico, generalmente reproduciendo los síntomas respiratorios del paciente, que responden rápidamente al tratamiento. Lo que si es relativamente frecuente (11% de los pacientes), es la aparición de una inflamación local molesta, que nos obliga a tomar un antihistamínico antes de la vacuna o a reducir su dosis.

Pese a ser, por lo tanto, un tratamiento muy seguro, es importante seguir las siguientes recomendaciones, para mejorar su tolerancia:

La vacuna debe administrarse siempre en un Centro Sanitario y por personal sanitario. Nunca en el domicilio del paciente.

Uno debe estar libre de síntomas de forma habitual, antes de su administración. En caso de no ser así, debe ponerse en contacto con su alergólogo para ajustar el tratamiento con las otras medicinas.

Debe retrasarse unos días su administración si: (a) infección respiratoria. (b) agravamiento de su enfermedad alérgica. (c) Si ha recibido una vacuna con virus vivos (triple vírica) en los 10 últimos días.

Se debe respetar la pauta de dosificación, establecida por su especialista en alergia. Ajustándola de acuerdo con él, en caso de interrupción prolongada.

En caso de precisar 2 vacunas. Por ejemplo ácaros y gramíneas. Deben separarse su administración en al menos 2 días.

Después de la administración de la vacuna, debe permanecer en el Centro Sanitario, al menos 30 minutos.

Debe evitarse la realización de ejercicio físico violento y tomar baños de agua caliente o saunas, en las 3 horas siguientes a su administración.

Si se le prescribe un medicamento betabloqueante, como tratamiento para la tensión arterial o glaucoma, debe ponerlo en conocimiento de su alergólogo. Puesto que, en este caso, la vacuna no puede ponerse.

En caso de embarazo, debe ponerse en contacto con su alergólogo, para que le indique la actitud a seguir.