Reportajes

Rinitis y Asma 2 Caras de una Enfermedad

Actualmente se considera que la rinitis y el asma alérgico son dos manifestaciones de una misma enfermedad, la alergia respiratoria.

Se sabe actualmente que el hecho de tener algún familiar directo con alergia respiratoria es un factor de riesgo de presentar una rinitis o un asma alérgicos. Por lo tanto, se considera que la rinitis y el asma alérgicos tienen un origen genético común, que se denomina técnicamente atopia.

La estructura de la mucosa de la vía aérea es igual en la parte alta, nariz, que en la parte baja, bronquios. Y la causa de la rinitis alérgica y el asma alérgico es una inflamación de la mucosa de la vía aérea, por la exposición a la sustancia que produce alergia (alergeno).

Los estudios epidemiológicos nos enseñan que el 80 % de los pacientes con asma presentan una rinitis asociada.

Muchos enfermos con rinitis presentan una hiperreactividad bronquial, es decir, presentan síntomas de tos y ruidos torácicos cuando se exponen a sustancias que irritan el aparato respiratorio (humos, olores fuertes, aire frío, etc).

También, sabemos que los pacientes que presentan una rinitis alérgica, en el 20-40 % de los casos, van a desarrollar un asma alérgico. Esto es más frecuente en los pacientes con alergia a ácaros domésticos, que en los pacientes alérgicos a pólenes. Puesto que, los paciente alérgicos a ácaros están expuestos al alergeno todo el año y, en cambio, los paciente alérgicos a pólen de gramíneas descansan en el otoño-invierno. En Galicia, por nuestras condiciones climáticas húmedas, hay muchos pacientes alérgicos a ácaros, por lo que encontramos muchos pacientes con asma alérgico.

Otro factor que aumenta las probabilidades de desarrollar un asma alérgico, en un paciente con rinitis alérgica, es cuando el paciente está polisensibilizado, es decir tiene alergia a varias sustancias (ácaros, gato, gramíneas, etc).

En el asma laboral, por exposición a sustancias alergénicas en el trabajo (ácaros de almacenamiento, harina de trigo, etc), es frecuente el comienzo de los síntomas nasales (rinitis) previos a la aparición de los síntomas bronquiales (asma).

Además, sabemos que un tratamiento de la rinitis alérgica, con corticoides tópicos nasales o antihistamínicos de última generación, mejora los síntomas de asma en los pacientes.

Por todo ello, hoy se considera a la rinitis alérgica como un factor de riesgo demostrado para padecer un asma alérgico.

Debemos saber que, existe un tratamiento que evita la aparición de asma en los pacientes con rinitis. Es la VACUNA ALERGENICA o INMUNOTERAPIA.Esto ha sido demostrado con el estudio PAT (preventive allergic treatment), en el cual la vacuna alergénica previno la aparición de asma en pacientes con alergia al pólen .

Los alergólogos recomendamos a los pacientes con rinitis persistente que se vacunen con el alergeno causante de su enfermedad, con el fin de mejorar los síntomas de su alergia y prevenir la aparición de asma.